Desde 1960

muchas cosas han cambiado, pero algunas permanecen. En ese año, Diego Sevilla y su mujer María iniciaron su andadura en el sector de los aperitivos fabricando de forma totalmente artesana sus famosas patatas fritas y cortezas de cerdo en la casa familiar. Nosotros hoy mantenemos la misma forma de trabajo, aunque en unas modernas instalaciones dotadas de una mejor maquinaria. Este saber tradicional, unido a nuestra dilatada experiencia, nos hace una de las firmas más competitivas dentro del sector de los aperitivos.
Con una capacidad productiva superior al millón de kilos y a los cuatro millones de bolsas en una amplia gama de productos, somos capaces de satisfacer los paladares más exigentes.
En la actualidad la empresa está regentada por Andrés Sevilla Marín y dirigida por sus hijos, los cuales se han involucrado totalmente en el negocio aplicando una alta responsabilidad al aseguramiento y mejora continua de los procesos. El objetivo: seguir garantizando a los clientes el suministro de los productos con total certeza de calidad y servicio.
Más de 50 años ofreciendo

Productos de Calidad